Margarita: el coctel tequilero por excelencia

margarita

No hay un coctel que traiga a la mente la presencia del tequila como la margarita, con su sabor a playa, a ambiente, a diversión casual. ¿Conoces su historia?

La historia de la margarita, el coctel perfecto de tequila

Cuando se habla de la mixología del tequila, no hay un punto de partida como el de la margarita, compañera de playa, festejos, mariscos, risas y diversión casual, sin pretensiones, sin arrogancia. Pocos cocteles llegan a ser tan exitosos que merecen su propia cristalería, y la margarita, cuyos ingredientes básicos resultan en la suma de todo un instante, tiene por demás una historia que se remonta a décadas.

Los orígenes de la margarita son grises y provienen de la década de los 30, justo a la mitad de la prohibición de alcohol en Estados Unidos, cuando los amantes de las bebidas y la fiesta cruzaban la frontera buscando aquello que se les negaba en sus tierras. Fue descrita por el periodista James Graham durante una de sus visitas a Tijuana. 

Basada en el “daisy” (palabra que significa “margarita” en español), que utilizaba brandy en lugar de tequila, su origen se pierde en varios mitos, casi leyendas que buscan reclamar la invención de esta mezcla tan famosa. 

Margarita: ¿de origen mexicano?

Por un lado, tenemos la historia de Carlos “Danny” Herrera quien, se dice, inventó la margarita en el restaurante de su rancho La Gloria, entre Tijuana y Rosarito en Baja California, creada especialmente para la bailarina Marjorie King, alérgica a todo espíritu excepto al tequila.

Por el otro, hay quien dice que Ciudad Juárez, Chihuahua, es el lugar de nacimiento de este coctel, mezclado por primera vez por Pancho Morales en el bar Tommy’s Palace el 4 de julio de 1942. Morales emigraría después a Estados Unidos para trabajar como lechero, y la agencia Notimex reporta que su historia es la más creíble de todas.

Sea como fuere, la publicación de la receta por la famosa revista Esquire en 1953 fue lo que catapultó a la margarita a la fama. Su receta que exigía una onza de tequila, algo de triple seco y el jugo de medio limón, y pronto la margarita comenzó a ser una compañera imperdible de bares, fiestas y reuniones.

Con innumerables variaciones y estilos, la margarita porta la corona del tequila como nuestro espíritu más reconocible, y su invención, sin duda, es parte fundamental del lugar que este tiene como parte del canon de los grandes licores del mundo.

Por Nuestro Orgullo │

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